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La intersección de la orientación sexual y la raza

Considerando las Experiencias de Personas Gays, Lesbianas, Bisexuales y Transgénero (“GLBT”) de Color y de Personas de Doble Espíritu

Documento de Investigación

24 de agosto de 2001
Preparado por EGALE Canadá (organización canadiense comprometida al avance de la igualdad y justicia de gays, lesbianas, bisexuales y transgénero, así como la de sus familias)
Por Wayne van der Meide, Licenciatura y Maestría en Derecho Abogado y Procurador
EGALE Canadá reconoce gratamente el apoyo financiero ofrecido por el Programa de Multiculturalismo del Ministerio del Patrimonio de Canadá.
Este informe puede ser reproducido, en parte o al completo, bajo el debido consentimiento del autor Wayne van der Meide, EGALE Canadá y sus patrocinadores.

La historia del proyecto de investigación

El director ejecutivo de EGALE, John Fisher, participó en el segundo Comité Preparatorio de la “Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de la Intolerancia” en Ginebra, en primavera de 2001. Junto con representantes de otras organizaciones similares, tomó la iniciativa de formar un grupo sobre “Orientación Sexual, Discriminación Múltiple e Intolerancia Relacionada”. Esta reunión despertó un gran interés y al final asistieron más de 40 participantes de más de 20 países.

Con sus propias palabras...

¿Cómo puede ayudar EGALE a abordar el tema del racismo sistemático?

En primer lugar, reconociendo que no todas las comunidades gays son de raza blanca. En En segundo lugar, EGALE necesita empezar un diálogo con los organizadores de la comunidad de color.1

Este documento representa la segunda etapa de lo que EGALE anticipa que sea parte de un largo proceso de aprendizaje más a fondo de las experiencias y perspectivas de las personas GLBT de color y de las personas de doble espíritu de Canadá. Se espera que, si continuamos trabajando con las personas GLBT de color, las personas de doble espíritu y las organizaciones que cubren sus necesidades, EGALE tenga una mayor capacidad de fomentar la dignidad e igualdad de todas las personas GLBT y de doble espíritu en Canadá.

Los retos y los beneficios de trabajar en coalición con cada uno

Según dijo Audre Lorde en una ocasión, ‘trabajar en coalición nunca es fácil. Si es fácil, quiere decir que no lo estás haciendo bien’. Una de las razones por las que trabajar en coalición no es fácil es porque nunca se puede asumir una identidad común y porque los intereses y metas compartidos deben ser negociados e incluso defendidos. En definitiva, trabajar en coalición debería ser un proceso de educación mutua y, a menudo, de reeducación de nosotros mismos—desaprender las mentalidades opresivas, deshacernos del yugo colonial que nos ha unido a tantos de nosotros durante tantos años como personas en calvario. Estos procesos, estas luchas, son continuos, no han terminado.

EGALE y yo reconocemos que somos relativamente jóvenes e inexpertos en la comunidad de individuos y organizaciones dedicados a la comprensión de las perspectivas y al servicio de las necesidades de las personas GLBT de color y las personas de doble espíritu en Canadá. Por tanto, creemos que es importante compartir algunas perspectivas acerca de los fundamentos y metas de este informe.

La El problema de hablar acerca de ‘Personas de Color y Personas de Doble Espíritu’

Reconocemos que esta categoría empieza con el mito de la supremacía de la raza blanca y que clasifica de manera simplista al grupo de personas ‘no blancas’. Esta categoría es problemática por varias razones, entre las más importantes es el hecho de no poder apreciar la realidad del racismo entre grupos étnicos y raciales referidos como personas de color. Sin embargo, creemos asimismo que, a pesar de su origen racista, podemos usarla eficazmente como fundamento de nuestra labor de coalición integral como un concepto vivo, en vez de una categoría fija. El concepto de las ‘Personas de Color y las Personas de las Primeras Naciones’ consiste en que todos hemos sido víctimas del mito de la supremacía blanca. Su uso en este informe no tiene la intención de apoyar la presunción racista de que todas las personas de color comparten la misma historia y cultura o que todos experimentamos hoy en día el mismo grado y formas de racismo. En pocas palabras, el uso de este concepto es reflejo de nuestra esperanza de poder participar con otras organizaciones e individuos en el proceso de identificar nuestros intereses comunes y compartir nuestra fuerza y perspectivas únicas con todos. ‘Según dice Francisco Valdés:

[...] cualquier (mal)interpretación de semejanza o diferencia, ya sea substancialmente “real” o no, no puede convertirse en el punto esencial; lo importante es lo que hacemos con esa interpretación, cómo interpretamos semejanza y diferencia, cómo creamos percepciones de semejanza y diferencia con significados culturales, legales, teóricos o políticos, y cómo más tarde nos complacemos de manera constructiva y mutua ante la diferencia significativa’.2

Reconocimiento de la labor hecha y el riesgo de apropiación

Según Fiona Meyer-Cook expresó en su informe ”Los documentos de doble espíritu: El impacto del heterosexualismo y homofobia en la población nativa de esquimales, Inuit, y de las Primeras Naciones”, la mayoría de los trabajos realizados sobre las experiencias de la población de las Primeras Naciones ha sido producida desde una perspectiva antropológica por personas que no son miembros de estas comunidades.3 Las perspectivas antropológicas son inherentemente problemáticas por varias razones, entre ellas el hecho de que están influenciadas por los prejuicios culturales del observador y porque representan una apropiación de la voz del pueblo. Por ejemplo, un joven de doble espíritu relataba un incidente que ocurrió en una conferencia a la que asistió. Un hombre de raza blanca comenzó a hablar y explicar el concepto de que las personas de las Primeras Naciones tienen dos espíritus. El joven de doble espíritu se mostró enfadado y resentido, no sólo porque este debate le trajo recuerdos de sus dolorosas experiencias por ser un hombre de doble espíritu, sino también porque se encontraba en el proceso de aprender acerca de su identidad como hombre de doble espíritu.4 Estos asuntos son relevantes a la mayoría o a todos las personas GLBT de color y las personas de doble espíritu que tienen que aprender por sí mismas acerca de los puntos de vista precoloniales del patrimonio de sus comunidades (a menudo relativamente positivas en comparación con los puntos de vista europeos/occidentales en esa época) sobre el género y la diversidad sexual.

Por tanto, es de comprender que este informe no es, en absoluto, inmune a estas deficiencias. Sin embargo, se espera que estas deficiencias sean consideradas en su contexto, es decir, como un intento de incluir cuantas más perspectivas de personas GLBT de color y personas de doble espíritu como sean posibles.

No oNo obstante, es importante reconocer y respetar la labor realizada por varias organizaciones e individuos que trabajan en sus comunidades. Por tanto, EGALE agradece a las siguientes organizaciones el haber compartido su trabajo con nosotros:

2-Spirited People of the First Nations
43 Elm Street, 2nd Floor
Toronto, Ontario
Canadá, M5G 1H1
Teléfono: (416) 944-9481
Fax: (416) 944-0541
Correo electrónico: strategy@2spirits.com

Alliance for South Asian AIDS Prevention (ASAP)
20 Carlton, Suite 126
Toronto, Ontario
Canadá, M5B 2H5
Teléfono: (416) 599-2727
Fax: (416) 599-6011
Correo electrónico:asaap@asaap.ca
Sitio Web: www.asaap.ca

Black Coalition for AIDS Prevention (Black CAP)
790 Bay Street, Suite 940
Toronto, Ontario
Canadá, M5G 1H1
Teléfono: (416) 977-9955
Fax: (416) 977-2325
Correo electrónico: men2gether@black-cap.com

Centre for Research-Action on Race Relations
3465, Côte-des-Neiges, Suite 801
Montréal, Québec
Canadá, H3H 1T7
Teléfono: (514) 939-3342
Fax: (514) 939-9763
Correo electrónico:crarr@sympatico.ca

Metodología

El Autor

Este informe fue redactado por un hombre gay que se considera ser de varias razas (indo-caribeño y blanco-holandés). En la actualidad, es abogado especializado en Derechos Humanos en Canadá, sin embargo, también ha trabajado en Sudáfrica y en Estados Unidos en áreas como la discriminación por raza, género, clase social y orientación sexual.

El Comité Asesor

La investigación y redacción de este documento fueron supervisadas por un comité compuesto de varias personas de color de diferentes grupos étnicos y raciales. (Vea el Apéndice IV.)

Fuentes de información

Este documento incluye y se basa en varias fuentes de información:

  • Entrevistas realizadas por el investigador del documento a personas GLBT de color y personas de doble espíritu de varios grupos étnicos y raciales.

  • Entrevistas realizadas por el investigador de este documento a organizaciones al servicio de las personas GLBT de color y las personas de doble espíritu.

  • Una encuesta (adjunta como “Apéndice I”) completada por personas GLBT de color y por personas de doble espíritu.

  • Un análisis extenso de los materiales existentes acerca de las experiencias y perspectivas de las personas GLBT de color y las personas de doble espíritu.

La Encuesta

La encuesta incluía preguntas relacionadas a tres temas generales: Identidad personal; experiencias personales y reflexiones generales acerca de la opresión y discriminación; y las relaciones con la familia y la comunidad.

La relevancia del tema de la discriminación basada en la orientación sexual y la Conferencia Mundial contra el Racismo

En todo el mundo, las lesbianas, los homosexuales y las personas bisexuales y transgénero son sometidos a leyes que vigilan sus dormitorios y penalizan un beso; son torturados para hacerles confesar su “anormalidad” y violados para “curarles”; son asesinados por “cuadrillas de la muerte” en sociedades donde son considerados como “desechables”—las formas y medios en los que se manifiesta tal violencia pueden variar tremendamente. La vulnerabilidad de las personas GLBT ante la violencia depende de factores como el género, grupo étnico y estatus económico. Tales factores pueden asimismo afectar el acceso de las víctimas a la justicia.

Prácticamente en todo el mundo, las vidas de GLBT se ven restringidas por una red de leyes y prácticas sociales que les deniegan un derecho a la vida equitativo, la libertad y seguridad física, así como otros derechos fundamentales como la libertad de asociación, la libertad de expresión y los derechos a una vida privada, al empleo, educación y asistencia médica. El grado en el que la discriminación es institucionalizada varía de un país a otro, mientras que, casi en ninguna parte, las personas GLBT son tratadas con plena igualdad ante la ley.5

Con sus propias palabras...

Recientemente, en mayo de 2001, en Egipto, unos 55 o más homosexuales fueron arrestados y acusados bajo las leyes del pudor público... En este caso en particular, creo que el gobierno de Egipto está intentando aliviar la presión ejercida por la población egipcia para que actúe directamente y acabe con las agresiones del gobierno/ejército israelí y, así, desvariar la atención de la situación crítica de los palestinos... el gobierno de Egipto en complicidad con la prensa principal agravó más el fervor de la población por publicar los arrestos en una retórica nacionalista e islámica. De esta manera, el gobierno de Egipto parece estar abordando el tan nombrado asunto de ‘las influencias extranjeras’ al retar la proliferación de ‘vicios’ como la homosexualidad que, según muchos egipcios, se consideran como resultado de las influencias europeas. Esta práctica de distanciamiento y superioridad ante la cultura occidental sirve para saciar el apetito de una población sin derechos y permitirles sentirse moralmente superiores a los occidentales.6

La persecución e igualdad de las personas GLBT y de doble espíritu se han convertido en los últimos años en temas de debate y se consideran más frecuentemente en el ámbito internacional. Ciertamente, el tema se hizo prominente cuando los países miembros de la ONU votaron para denegarle el permiso de asistir a la Conferencia Mundial contra el Racismo a la Asociación Internacional de Lesbianas y Gays como organización no gubernamental acreditada. Esta exclusión es especialmente desafortunada porque las personas GLBT de color, las de doble espíritu y las parejas del mismo sexo han disfrutado de muy pocos foros en los que se consideren sus experiencias de opresión y discriminación compleja e interseccional relativas a su raza y también a su orientación sexual.

Con sus propias palabras...

Las principales organizaciones de GLBT se esfuerzan raramente en contratar a personas de color o de dos espíritus como parte del comité directivo o incluso como miembros, ni tampoco apoyan visiblemente ningún esfuerzo antirracista.7

En los debates sobre la desigualdad de GLBT y personas de doble espíritu, la raza y el racismo son problemas que, entre otros, son frecuentemente omitidos o se les da tan sólo una importancia secundaria. Muchos grupos defensores definen ‘la orientación sexual’ y la discriminación relacionada de una manera que coloca a las personas en categorías separadas y distintas. Estas categorías no permiten que se consideren las diferencias de base racial.8 Al contrario, los gobiernos de muchas naciones en desarrollo han adoptado la postura oficial de que la igualdad de las personas GLBT es exclusiva de la cultura occidental, o lo que es más, que las personas GLBT y/o las relaciones de personas del mismo sexo no son naturales y/o van en contra de la ley de Dios. Estos son tan sólo dos ejemplos de cómo las personas GLBT de color y las personas de doble espíritu se ven forzadas a separar sus identidades e incluso sus propias vidas en esferas de existencia diferentes.

Las experiencias y opresión de las personas GLBT de color y las personas de doble espíritu deben, por tanto, ser consideradas de manera integral. A menos que no se celebre este debate, las personas de todo el mundo que se enfrentan a una opresión interseccional o compleja relativa a su orientación sexual o raza permanecerán en silencio en sus países y fuera de los mismos, como participantes de la sociedad internacional. En este informe, son debatidas las perspectivas y experiencias de las personas GLBT de color y las personas de doble espíritu en Canadá. Se espera que este informe ofrezca algún conocimiento acerca de los obstáculos a los que se enfrentan las personas víctimas de la opresión por su raza u orientación sexual. A su debido tiempo, se espera que este informe ofrezca un fundamento limitado sobre el cual se comience a formular estrategias para desafiar algunas de las muchas caras del racismo.

El concepto y la realidad de la opresión interseccional o compleja

Las lesbianas nunca han tenido ni tienen el poder económico o cultural que los homosexuales han tenido y aún poseen. Todas las lesbianas no sólo experimentan la lesbofobia sino también el sexismo. Como consecuencia, su opresión resulta el doble de la que pueda experimentar un homosexual de raza blanca. Además, si se trata de una lesbiana de color (negra, aborigen, etc.) entonces hablamos de una opresión más compleja.9

No todas las personas gays, lesbianas, bisexuales, transgénero y de doble espíritu (“GLBT y doble espíritu”) se ven afectadas por la opresión y/o discriminación de la misma manera y en el mismo grado. Aunque todas las personas GLBT y de doble espíritu experimentan la homofobia y el heterosexismo en grados diferentes, no se puede proclamar razonablemente que compartan una identidad común. Por ejemplo, un hombre de raza blanca y de dinero no puede sufrir la discriminación y opresión de la misma manera y en el mismo grado que una lesbiana de clase obrera, que debe continuar casada con un hombre para poder alimentarse a sí misma y a sus hijos.

La identidad de una persona o grupo de personas y sus privilegios o desventajas respectivos varían dependiendo de la intersección o combinación de una serie compleja de factores, como la raza, el sexo, la clase económica, el origen nacional, el lugar/país de residencia, la capacidad física/mental, el estatus familiar, etnia, religión, etc. Incluso en un mismo grupo de personas, las experiencias de las personas GLBT y de doble espíritu varían. La noción de opresión compleja no es reciente. Ya en 1851, Sojourner Truth, una mujer de raza negra liberada, que vivía en Estados Unidos, dijo que el racismo y el sexismo que ella experimentó no podrían ser separados claramente como asuntos distintos. Sojouner ha sido callada por mujeres blancas que no querían ‘oscurecer’ el tema de un derecho universal (el derecho de las mujeres a votar, de propiedades, etc.) con el tema de la abolición de la esclavitud. Harta de escuchar las quejas de los blancos—que las ‘mujeres’ no podían tener una vida pública debido a su ‘naturaleza delicada’—finalmente declaró:

¡Miren mi brazo! He arado, sembrado y recolectado la cosecha, y ningún hombre pudo más que yo, ¿y no soy una mujer? Podía trabajar y comer tanto como un hombre—cuando me lo permitían—¡y aguantar el látigo también! ¿Y acaso no soy una mujer? He parido a trece hijos y los he visto a casi todos ser vendidos como esclavos y cuando grité con el dolor de una madre, nadie me escuchó excepto Jesús, ¿y acaso no soy una mujer?10

Con sus propias palabras...

Me resultó difícil aceptar mi homosexualidad porque la gran parte de mi energía fue invertida en intentar, paso a paso, negar, borrar, aceptar y defender mi identidad étnica que, después de todo, era mi identidad visible, en cambio, la homosexualidad se podía tapar. El estrés doble de tener que lidiar con el racismo externo y el interno, así como el heterosexualismo interno y externo, fue un gran factor en el desarrollo de mi auto-aceptación como hombre públicamente homosexual.11

La gente tiene una ‘tolerancia’ limitada. No importa si se es de raza negra, siempre que intentes actuar como si fueras de raza blanca y heterosexual. No importa si eres lesbiana si en general eres ‘normal’.12

La opresión y la desventaja que ocasiona no pueden ser cuestionadas de manera efectiva a no ser que sus causas y resultados complejos e interrelacionados sean examinados integralmente desde múltiples perspectivas. Las implicaciones que ocasionaría el dejar a un lado estas complejidades son muy reales para las personas que experimentan una opresión multidimensional. Por ejemplo, la violencia motivada por el odio es una realidad triste que amenaza a muchos grupos de esta sociedad, inclusive las personas GLBT de color y las de doble espíritu. Para las personas GLBT de color y las de doble espíritu que son víctimas de violencia, puede que sea simplemente imposible decir si el motivo de un ataque en particular es el racismo, la homofobia o alguna combinación de ambos.

Uno de estos ataques fue a un hombre homosexual de 29 años de edad, puertorriqueño, llamado Julio Rivera, en el barrio Queens de Nueva York en 1990.13 Este hombre fue atacado y asesinado por tres miembros de una banda neonazi supremacista de la raza blanca; uno de ellos confesó más tarde que Rivera fue asesinado porque ‘era gay’. Tanto la prensa como la policía parecieron determinados a dejar a un lado el aspecto homofóbico tan obvio del crimen; la policía se negó a clasificarlo de ‘asesinato antigay’. Los activistas, uno tras otro, desafiaron el rechazo de la policía, diciendo que este asesinato fue precisamente eso: un crimen ‘antigay’. Añadieron que la reacción de la policía vino a ser equivalente a ‘homofobia’.

Una de las muchas desalentadoras observaciones que se pueden hacer respecto a estos sucesos—el crimen, la investigación, la descripción de la policía y la reacción de los activistas—es que debido a que el debate, según los activistas, pareció contemplar tan sólo la ‘homofobia’, el asunto de la raza se dejó sin examinar y la prueba de racismo sin recusar. Tanto a la policía como a la prensa se le permitió utilizar los estereotipos racistas de los hombres gay y la gente latina para ofuscar generalmente el tema de la homofobia. Rivera se convirtió en el estereotípico pobre latino: drogadicto y/o traficante (léase como ‘muerte: típica y sin importancia’) y ciertamente demasiado ‘macho latino’ cachondo como para ser gay (léase como ‘demasiado para ser marica’). La cuestión de si la policía fue cegada por sus propias presunciones estereotípicas o más conscientemente el motivo racista/homofóbico—como redacta Darren Hutchinson: La manera esencialista en la que el activista formuló el crimen como una paliza ‘gay’, en vez de un ataque racista-homofóbico—puede que haya dado lugar a que la policía usara la raza de Rivera para eliminar el factor de su homosexualidad’ (con énfasis añadido).14

Más recientemente, un joven haitiano llamado Abner Louima fue brutalmente atacado y violado con un palo por varios policías de la ciudad de Nueva York. Según declaró R. Keene:

Los primeros informes de la prensa insinuaban que Louima podría haber estado en un bar gay y que sus lesiones, tan severas que casi muere, fueron resultado de la práctica violenta de sexo anal... Es decir, [los policías estaban] intentando usar una homofobia evidente para evadir la responsabilidad de un acto atroz de violencia racial...15

Le dan una paliza a tu amigo en la calle y no sabes si es porque al agresor no le gustan los indios o los maricones.16

En Canadá, los tribunales están bajo el mandato de la sección 718.2 del Código Criminal para imponer penas más severas por crímenes motivados por odio en ciertas causas, entre ellas la orientación sexual, el sexo y la raza. Muchos servicios policiales mantienen unidades para los crímenes de odio, destinadas específicamente a abordar las complejidades particulares de la violencia motivada por el odio. Hoy en día, sin embargo, no existe un mecanismo nacional para perseguir el predominio de los crímenes de odio en Canadá. Además, la ley actual no refleja adecuadamente la realidad de que normalmente los crímenes de odio se basan en la intersección de múltiples motivos de discriminación.

Otro punto importante que estos ejemplos ilustran es que el concepto de opresión interseccional no está limitado a una demanda de mayor opresión en comparación con otras personas, aunque casi siempre es así. El concepto reconoce también que, por ejemplo, las personas GLBT de color y las personas de doble espíritu puedan experimentar opresión por orientación sexual de una manera ‘diferente’ a las personas que no se enfrentan al racismo. Estas diferencias, una por una, requieren con frecuencia que cualquier desafío a su opresión haga que se consideren las fuentes múltiples de opresión de manera simultánea.

Por ejemplo, las personas que experimentan múltiples formas de opresión también sufren con frecuencia un conflicto de identidades. Están presionados a formar alianzas parciales y dificultosas con comunidades construidas en oposición y, por tanto, dividiendo su propia existencia en partes incompletas. Tal como lo ha explicado Richard Telfer:

Conerly mantiene que muchos gays y lesbianas afro-estadounidenses experimentan un conflicto entre sus dos identidades porque ‘perciben el racismo entre los gays y lesbianas de raza blanca y la homofobia de los heterosexuales de raza negra’. Como consecuencia, muchos gays, lesbianas y bisexuales negros no se sienten aceptados por completo en ninguna de las comunidades.Lo que es más, el conflicto entre sus identidades es con frecuencia intensificado porque no coinciden—algunas veces debido a demasiado antagonismo—‘la cultura gay y lesbiana mayoritariamente blanca’ y ‘la cultura heterosexual mayoritariamente negra’. Conerly explica que esta separación pone en dilema a las personas gays, lesbianas y bisexuales de raza negra: Éstos pueden decidir mantenerse en las dos culturas (y por tanto en sus identidades) o pueden elegir una afiliación primaria con una cultura (y así enfatizando una identidad en expensas de la otra).17 Referencias omitidas.

Con sus propias palabras...

Con respecto al matrimonio de parejas del mismo sexo y derechos de cónyuge... existe un gran segmento de la población de color que no ha alcanzado esta situación. No tienen acceso a estos beneficios. Es necesario abordar los asuntos sistemáticos en primer lugar. 18

Más que simplemente forzando la separación de identidades, la falta de reconocimiento de la complejidad de la opresión interseccional resulta en una incapacidad más básica para desafiar de manera efectiva la opresión en un ámbito integral. Por ejemplo, un experto canadiense en el derecho del impuesto sobre la renta ha argumentado que la redefinición de cónyuge en la Ley del Impuesto sobre la Renta de Canadá incluya parejas del mismo sexo, lo que resulta en una pérdida neta después de pagar los impuestos para estas parejas con bajos ingresos; en cambio, el resultado es un aumento neto para las parejas en las que un cónyuge con altos ingresos mantiene a su pareja.19 Por tanto, aunque una definición exclusiva de cónyuge del sexo opuesto en las leyes represente una presión sobre las personas GLBT en la medida en que esencialmente estas leyes niegan la validez de estas relaciones, la simple redefinición de cónyuge puede tener resultados mínimos o que incluso aumente la opresión sufrida por las personas GLBT y de doble espíritu. La inclusión obligatoria de parejas del mismo sexo y unidades conyugales en el sistema de impuestos sobre la renta producirá un impacto más negativo sobre las mujeres y personas de color, por nombrar dos, debido a sus desventajas económicas relativas. Según declaró un experto en derechos humanos: ‘las personas a las que el matrimonio probablemente beneficiaría son los que ya están en un nivel bastante alto en la jerarquía de privilegios que invaden la sociedad al completo’.20

El concepto de opresión interseccional o compleja ha sido explicado con referencia a una metáfora gráfica. Imagine que la opresión y la desventaja relativa en la sociedad es una línea. Desafiar la opresión relativa a sólo un marcador de identidad, como la orientación sexual, podría ser representado como un intento de alcanzar el otro lado de la línea. Sin embargo, desafiar la opresión en sentido más general, además de todos o varios de los ejes en los que opera, se vería como un intento de borrar la línea al completo. Por tanto, cualquier desafío a la opresión y la desventaja relativa basado en múltiples perspectivas y relacionado a varios marcadores de identidad es, por necesidad, más amplio. Este planteamiento es el punto crucial del concepto del análisis de la opresión interseccional o compleja.

Asuntos y temas planteados en las encuestas y entrevistas

La homofobia en comunidades y familias étnicas

Con sus propias palabras...

Crecí en una familia progresista, por lo que no tuve que explicar que era gay.21

Dentro del contexto canadiense, se da por hecho normalmente que las comunidades y culturas que no son occidentales ni blancas son más homofóbicas que las dominantes comunidades blancas y occidentales. Esta presunción se basa con frecuencia en las suposiciones racistas, simplistas y sin analizar que se hacen acerca de la falta de sofisticación o el atraso cultural de las culturas no-occidentales ni blancas.El estereotipo está tan expandido y es tan dañino que cuando se les pregunta sobre el ‘comportamiento general’ de su comunidad, varias personas que participaron en la investigación expresaron sus sospechas o un fuerte desagrado y no respondieron.

Varias personas entrevistadas, en cambio, comparten sus opiniones personales sobre si sus comunidades eran más, menos, diferentes o no diferentes en cuanto a la homofobia con respecto a otras comunidades. En una entrevista, Peter Flegel, del ‘Centro de Investigación-Acción sobre Relaciones Raciales’ de Montreal, calificó los estudios sobre el predominio de la homofobia en las comunidades afro-estadounidenses de inconcluyentes, en el mejor de los casos, y de contradictorios, en el peor de los casos. De manera similar, las opiniones de los participantes de esta encuesta indicaron que las generalizaciones exactas sobre los niveles de homofobia dentro de la totalidad de las comunidades etno-raciales son imposibles. Las opiniones expresadas por los entrevistados pueden ser organizadas en varios temas poco definidos.

Reflexiones acerca de la actitud mental general en las comunidades heredadas

Existían opiniones incoherentes acerca de la homofobia dentro de comunidades heredadas en varios niveles.

Con sus propias palabras...

[Las personas GLBT y de doble espíritu] son casi siempre agrupadas bajo la misma denominación de “pervertidos” en todas las comunidades raciales/étnicas a las que pertenezco. La actitud mental general de las comunidades del Caribe es negativa. Esto puede ocasionar estereotipos negativos, chistes, aislamiento, abuso socialmente aceptable y violencia. Sin embargo, esto está cambiando a medida que las personas GLBT y de doble espíritu se hacen más visibles.

Un homosexual que nació y creció en Nepal, cuya residencia actual es Canadá, dijo que la actitud mental general de la comunidad del sur de Asia hacia la homosexualidad era ‘en el mejor de los casos, tolerada y, en el peor de los casos, perseguida’. No obstante, este mismo hombre también dijo que recibió apoyo por ser homosexual de parte de algunos miembros de la comunidad del sur de Asia. Una mujer de herencia sur-asiática declaró que ‘en general [las personas del sur de Asia que viven en Toronto] son homofóbicas. Nos hacen la vida imposible. Al mismo tiempo, hay excepciones y conozco a mucha gente excepcional’. También explicó que ‘alienada sería una palabra más precisa que excluida. Cuando voy a eventos o sitios sur-asiáticos de carácter ‘general’, no me veo reflejada’. Otra mujer de herencia sur-asiática explicó otra manera en la que se califica a la homofobia dentro de su comunidad:

Debido a que los que participan en eventos culturales indios pueden tener unas ideas muy tradicionales, creo que su actitud sería bastante negativa. Sin embargo, ésta no ha sido mi experiencia con las mujeres jóvenes indias de la ciudad, quienes tienen algunas veces una mentalidad más abierta.22

Con sus propias palabras...

Conozco a muchos gays caucásicos que se salieron del armario a la edad de 16, 17 ó 18, y cuyas vidas se han desarrollado de maneras muy diferentes. Yo salí cuando tenía 24 años, después de años de lucha para aceptarme a mí mismo... Pasé años intentando convencerme de que era bisexual, intenté salir con mujeres, etc. Mis padres se interesaron mucho por mi desarrollo, extraño para una familia caucásica donde la privacidad prevalece y en donde los hijos dejan el hogar antes, armados de la noción occidental de independencia a toda costa. Mi padre interfirió en mi vida hasta el punto de que declararme gay hubiera sido equivalente a ser desheredado y echado de casa. Ya que quería quedarme con mi madre y hermana, opté por la coexistencia y el secreto—una solución muy asiática—y salí del armario cuando supe que sería bien recibido. En cambio, ahora soy más abierto respecto a mi sexualidad y a cada faceta de mi vida, que la mayoría de los gays caucásicos que conozco.23

Un participante de herencia indo-caribeña dijo que a pesar de que la actitud mental hacia la homosexualidad dentro de las comunidades indo-caribeñas y las comunidades caribeñas es normalmente negativa, están evolucionando. No obstante, en respuesta a una pregunta acerca de la dificultad relativa de ‘declararse gay’ dentro de sus comunidades en comparación con las comunidades occidentales o blancas, dijo que: ‘Diría que es “simplemente diferente” porque tuve que enfrentarme a declararme gay a la cultura principal y a la cultura caribeña/sur-asiática’.

Un nativo canadiense (Mi’kmaq) que se identifica como gay24 y vive en la parte Este de Canadá pensó que, dentro de su comunidad heredada, la actitud mental hacia la homosexualidad es esencialmente la misma que la de la sociedad canadiense en general. En cambio, también dijo que ‘salir del armario’ y vivir en la reserva, fue mucho más difícil. Realmente no lo entienden y en general tienen miedo a lo que no entienden’. Peter Flegel, gay de raza negra y residente en Montreal, cree que ‘a pesar de que se ha progresado, todavía parece que, como comunidad, los canadienses de raza negra tienden a ser más homofóbicos que el resto de los canadienses. Por eso, la imagen de que la comunidad negra es más homofóbica parece ser verdad’.

Consideraciones de colonización y contexto

Aunque tú nos hayas cambiado nosotros no somos así tú no eres así. y comenzamos de nuevo.25

Con sus propias palabras...

Las naciones musulmanas así como las comunidades musulmanas que viven en el Occidente son generalmente más homofóbicas actualmente y de manera global en comparación con las naciones judeo-cristianas occidentales. Pero en gran medida, esta proliferación global de la homosexualidad en comunidades/naciones musulmanas es parte de un movimiento anti-imperialista para resistir lo que es visto como ideas occidentales y liberales acerca de la sexualidad y la identidad sexual. Históricamente, ha habido periodos en la historia islámica cuando el Occidente era considerado mucho menos tolerante de la diferencia sexual y mucho más propenso a etiquetar esas actividades como heréticas.26

Otro punto importante presentado por varios de los participantes en la encuesta fue que, incluso si es verdad que algunas de sus comunidades heredadas son homofóbicas, estas actitudes mentales fueron heredadas sin duda de occidente/Europa. Según dijo Peter Flegel, ‘la homofobia entre las comunidades raciales parece ser producto de la colonización europea. En varias sociedades africanas, los gays y lesbianas tenían funciones sociales y religiosas especiales y eran venerados por los miembros de sus comunidades. Después de la colonización, la homofobia europea comenzó a ser parte de la tradición de los africanos.

En el informe Somos parte de una tradición: una guía sobre las personas de doble espíritu para las comunidades de las Primeras Naciones, Deschamps escribió que:

Hoy en día, la sociedad euro-occidental moderna nos ve como bolleras, maricones, pervertidos y raros. En la comunidad aborigen, muchos de nuestros miembros han adoptado estas actitudes negativas y muchas personas de doble espíritu han sido desterradas de sus propias comunidades. En cambio, nosotros, personas de doble espíritu, estamos determinados a reclamar nuestro lugar legítimo dentro del círculo del pueblo aborigen...

Hemos llegado a pensar que los pueblos de las Primeras Naciones son asquerosos y perversos. Hemos aprendido que antes de la colonización, ser “de doble espíritu” era un don prometedor y con potencial. Las personas de doble espíritu eran respetadas y veneradas. Hemos descubierto que continuamos teniendo un lugar espiritual en nuestro mundo.

A través del proceso de descolonización, nosotros, como personas de doble espíritu, nos esforzamos para reclamar nuestra posición tradicional dentro de nuestras Naciones y tomamos posesión de nuestro lugar legítimo.27

Otro factor contextual, que casi nunca se tiene en cuenta por muchos críticos sociales de la alegada homofobia de la gente de color y de las Primeras Naciones, es que la homofobia de estas comunidades es, con frecuencia, parte de la postura defensiva más general de las personas que son atacadas. Al igual que un hombre del sur de Asia dijo sobre su familia: ‘Piensan que, de por sí, la vida es más difícil para las minorías y ahora se preocupan de que no voy a tener amigos al hacerme mayor y que no voy a ser aceptado en mi trabajo’.28

Con sus propias palabras...

[Mi padre] experimentó una cantidad tremenda de racismo cuando llegó a Canadá a finales de los años 1960 (le negaron trabajos, casa, servicios directamente basándose en la raza) y recuerdo que decía que “ya tienes una desventaja, no necesitas dos”.29

Según una mujer joven, bisexual y multirracial describía una de sus comunidades, ‘había una tensión, especialmente dentro de la comunidad negra. [La homosexualidad] es más tabú cuando se habla de la comunidad negra. El ser heterosexual es cuestión de orgullo’. Este orgullo está formado por una necesidad más general de las comunidades que son atacadas de esperar un nivel de perfección más alto, para evitar cualquier base adicional por la que su normalidad, incluso su propia humanidad, pueda ponerse en duda. Tal como lo describió un hombre gay, ‘creo que el pueblo aborigen es menos tolerante con los suyos que la mayoría de la gente... por tanto ser gay es visto como un fracaso, independientemente del éxito de la persona, teniendo en cuenta lo que se entiende por éxito’. Esta postura defensiva entre personas atacadas ha sido descrita de esta manera por otros comentaristas:

Para muchos líderes y activistas negros, la homosexualidad visible/pública es entendida como una amenaza para [su] capital cultural... la homosexualidad es ilustrada como una amenaza a la supervivencia de las comunidades de color.30 (Referencia omitida)

La hostilidad dentro de la comunidad aborigen [homofobia, intolerancia y discriminación relativa al VIH/SIDA] puede ser el resultado de la experiencia aborigen de “opresión, racismo y colonización” (Matiation & Jurgens, 1998, Canadian HIV/AIDS Legal Network, 1996) que dio lugar a un movimiento separado de la tradición cultural y a la adopción de las actitudes mentales homofóbicas asociadas con las religiones establecidas.31

La comunidad contra la familia

Otra complejidad omitida frecuentemente es las diferencias entre la aceptación de una comunidad en general contra las respuestas de los miembros de la familia. Por ejemplo, una mujer que dijo que la actitud general de su comunidad era homofóbica enfatizó que su familia estaba más que dispuesta a apoyarla a ella y a sus parejas del mismo sexo:

‘Nunca he sido rechazada. Mi familia no se siente muy cómoda con respecto a eso, pero tampoco son tremendamente homofóbicos. Me han ayudado mucho. Asistieron a una ceremonia de compromiso en mi honor, algunas de mis tías se creen en la obligación de invitar a mi novia a reuniones familiares, mi hermana intenta mencionar que soy lesbiana a todo el mundo como una manera de exponer el tema y educar a las personas, y mi padre ha empezado a hacer preguntas acerca de mi novia. Creo que lo que más ayudó fue mi confianza y la insistencia de dejar de ocultarlo. Tan pronto como se dieron cuenta de que era lesbiana y me sentía bien, dejaron de preocuparse por mí (creo)’.34

Con sus propias palabras...

Ahora es mucho mejor. Al igual que yo, han tenido mucho tiempo para aprender y crecer. El amor incondicional recibido de mi familia ha resultado ser un tremendo apoyo para mi trabajo, los estudios y las actividades voluntarias, que incluyen muchas causas gays. Incluso han salido a la defensa en la iglesia o en reuniones familiares al surgir algún comentario homofóbico.32

La mayoría de mi familia me apoyó muchísimo. Tan sólo temen por mi seguridad, por sufrir algún ataque.33

Observaciones

Claramente, es productivo y también analíticamente sano el evitar presunciones simplistas sobre el nivel de homofobia en las comunidades de color y de las Primeras Naciones. Lo que es más importante son las maneras en que la homofobia afecta a las personas GLBT de color y las personas de doble espíritu. Como indican claramente las respuestas de esta entrevista, el impacto puede ser devastador. Este impacto es complejo porque, con frecuencia, las personas GLBT de color y las personas de doble espíritu se enfrentan ante una elección imposible, entre la seguridad de sus comunidades contra el racismo y la aceptación de su identidad plena, inclusive su homosexualidad.

Vivir en un país de raza blanca

Con sus propias palabras...

Soy parte de la comunidad homosexual sur-asiática de Toronto. Tengo amigos en esta comunidad y voy a eventos. Me siento bien al ser parte de estas comunidades, porque veo reflejado lo que soy en ella.35

Me siento aislado parcialmente... quizás porque las personas de raza blanca son consideradas como el “estándar de oro” de la comunidad gay. Cuando se piensa en la Comunidad Gay de Toronto, se piensa en la gente blanca. En cuanto al segmento más relevante para mí, se asociaría a la comunidad gay con jóvenes de raza blanca. El resto son simplemente los grupos marginales de la comunidad.

Al igual que la sociedad y cultura dominante de Canadá es la occidental y blanca, así son las comunidades gays, lesbianas, bisexuales y transgénero en todo el país. Es importante resaltar, no obstante, que también hay comunidades de personas GLBT de color y de personas de doble espíritu. Sin embargo, las comunidades dominantes de gays, lesbianas, bisexuales y transgénero están formadas primordialmente de personas de raza blanca y, como tales, reflejan en gran medida valores y culturas occidentales. Tan sólo uno de los participantes de este proyecto de investigación dijo que no se sentía excluido de la comunidad dominante de gays, lesbianas, bisexuales y transgénero. Dijo: ‘No me siento excluido, como he dicho, participo mucho en la comunidad [gay]’.

Otro punto suscitado por algunos de los participantes en la investigación fue que para muchas personas de color, la religión es una dimensión importante de su comunidad heredada y de su propio sistema de valores. Las personas GLBT de color y las de doble espíritu se sienten presionadas a adaptarse a una comunidad GLBT principal que, en gran parte, es apática o incluso antagonista con respecto a religiones organizadas. Esto no quiere decir que no existe una base razonable para ese antagonismo. Varias instituciones religiosas organizadas son responsables de siglos de difamación y persecución de las personas GLBT en todo el mundo. En cambio, según indicó Keith Boykin en su libro One More River to Cross [Un río más que cruzar], la virulenta y homofóbica retórica de los derechos religiosos no se ve reflejada en los sermones de los ministros negros con quienes él elige rezar.36 De hecho, muchas personas GLBT y de doble espíritu, así como personas de color y personas de aspecto blanco, están creando y descubriendo comunidades religiosas que no son ni homofóbicas ni heterosexistas y, como resultado, descubren su propia espiritualidad.

Con sus propias palabras...

Ser una persona de color me convierte en un intruso con respecto las comunidades homosexuales principales. No he podido encontrar una comunidad gay que comprenda mis experiencias como persona de color... me siento tan alienado en un club gay como en un club heterosexual.37

No me siento excluido, pero las personas que tienen mi apariencia nunca son representadas en la prensa gay.38

Varios participantes describieron sus experiencias en relación con la comunidad mayoritaria de gays, lesbianas, bisexuales y transgénero de raza blanca en términos de sentimiento de ‘alienación’. Según lo expresó una mujer: ‘...algunas veces hay una inclusión o reflejo muy pequeño de quiénes somos en los espacios generales de GLBT... yo diría que es “alienación” más bien’.

Estos sentimientos de alienación surgen de muchas causas complejas e interrelacionadas que varían desde la incapacidad por parte de la comunidad de raza blanca, occidental, dominante y mayoritaria de apreciar el racismo y las diferencias culturales simples hasta el énfasis aplastante sobre los ideales de belleza occidentales y blancos en la prensa y en las relaciones interpersonales.

Con respecto al tema de atracción sexual y relaciones interpersonales íntimas, las personas GLBT de color y las de doble espíritu a menudo tienen que decidir entre ser invisibles o hipervisibles como reflejos de objetivación exótica racial.

Con sus propias palabras...

La comunidad gay de raza blanca acoge a los hombres gay [de color] por ser diferentes (y exóticos), pero no actúa adecuadamente con temas de raza/etnicidad. De hecho, nunca me he encontrado con el racismo que funciona de la misma manera... los gays de color en la comunidad gay blanca parecen ser o exóticos o completamente indeseables porque no son rubios con ojos azules o verdes. Otros factores intervienen, por supuesto, en la determinación de lo que se considera atractivo (en términos de sexo y en términos de miembro de la comunidad) pero la raza es definitivamente un factor.39

Los hombres de raza negra son frecuentemente objetivados y exotizados por los hombres blancos por ser musculosos y por tener extremadamente grandes falos, mientras que los jóvenes de Asia del este son considerados dóciles y sumisos. Los que no corresponden con estas imágenes se sienten fuera de sitio. Estos comportamientos y estereotipos imponen las ideas coloniales. Es interesante que muchos gays y lesbianas de color parecen adoptar estos comportamientos al rechazar salir con personas de su propio grupo racial o étnico. En la comunidad negra, muchos gays negros no creen que merezca la pena salir con otro hombre negro.40

Se asume que la piel más oscura es de hombres más macho.41

Algunos muestran descaradamente ningún interés en conocernos porque somos personas de color.42

Cuando se combinan, estas actitudes mentales y comportamientos no permiten que las personas GLBT de color y las de doble espíritu descubran y acepten sus plenas identidades. Lo que quedó claro de los participantes de la investigación es que esa baja autoestima tan fuerte es especialmente difícil para las personas GLBT de color y los de doble espíritu. En cierto punto, la baja autoestima se manifiesta como comportamiento destructivo. Por ejemplo, tal como explicó un hombre que trabaja con homosexuales del sur de Asia y de herencia étnica de la misma zona: ‘Es fácil para muchos hombres del sur de Asia aceptar a un hombre de raza blanca que quiere tener relaciones sexuales, incluso si ese hombre blanco quiere tener sexo sin protección, porque los hombres blancos son considerados como un premio’. Esta incorporación de baja autoestima se ve reflejada también entre la población de las Primeras Naciones.43

Con sus propias palabras...

La gente lo pasa muy mal intentando buscar reflejos de ellos mismos en la comunidad gay.44

También creo que mi etnia me hace menos atractivo que los de otras razas en una cultura que premia lo ‘blanco’. Algunas veces lo creo hasta yo.45

La autoestima es definitivamente la mayor barrera. Siempre he tenido la sensación de estar fuera de sitio, lo que combinado con el rechazo de mi familia y los aspectos raciales y de orientación sexual, no proporciona una base ideal para una autoestima sana.46

Uno de los participantes de la investigación, citado en una publicación titulada, Voices of Two-Spirited Men: A Survey of Aboriginal Two-Spirited Men Across Canada dijo lo siguiente:

El VIH es muy común en las personas de las Primeras Naciones, somos personas con una baja autoestima. El alcohol y las drogas son el verdadero problema. Usamos sustancias para evadirnos, nos emborrachamos y drogamos, puede que tengamos sexo sin protección o puede que lo tengamos con protección. Algunas veces ni nos importa. El alcohol y las drogas nos dan fuerzas algunas veces. Ni siquiera es el sexo lo que queremos de verdad, sino el afecto.

Quizás es más ofensivo el hecho de que muchos gays blancos, en particular, conocen—de manera consiciente o no—el poder que deriva del racismo interno de muchos gays de color. Uno de los participantes de la investigación dijo que ‘existe la presunción de que me debo sentir atraído a la belleza ideal del gay norteamericano (alto, muy musculoso, jóven y caucásiaco) y que lo que pueda decir contrario a esto es por ser políticamente correcto.’47

También está muy claro, en cambio, que las personas GLBT de color y las de doble espíritu pueden sobreponerse a la baja autoestima causada por el racismo, normalmente al rodearse de personas GLBT de color y de doble espíritu.

Con sus propias palabras...

No solía aceptar mi herencia china e incluso intentaba ser tan caucásico como podía con mi comportamiento y apariencia, debido a la mala relación que tenía con mi padre. Al contrario, intentaba aumentar mi herencia francesa porque era “blanca” y más atractiva, dado el racismo que sufrí en la escuela. Durante mis años de estudiante universitario en Toronto, agotados los nuevos amigos de cada nación del mundo, me di cuenta poco a poco que me sentía bien con mis múltiples identidades étnicas (china, francesa y canadiense) y podía imaginarme aceptarlas todas.48

El racismo y la opresión relativa no es un problema exclusivo de la comunidad heterosexual

Con sus propias palabras...

En un bar de lesbianas, una mujer me miró de reojo y me llamó “shiva” años atrás...49

La idea que es fundamentalmente racista es pensar que la gente gay son todos blancos. Esto es verdaderamente perjudicial a los homosexuales de color. No se puede negar el hecho de que el racismo existe entre las principales organizaciones de GLBT.50

Con frecuencia se asume que la gente que experimenta una forma de opresión y discriminación no tiende a incorporar o infligir discriminación a otros. Desgraciadamente, esta generalización no es exacta. Realmente existe el racismo entre las comunidades occidentales dominantes de raza blanca de gays, lesbianas, bisexuales y transgénero. Oscila desde ser físicamente excluido de ciertos bares y discotecas hasta ser mal atendido en restaurantes y tiendas que primordialmente sirven a clientela lesbiana, gay, bisexual y transgénero.

Reflexiones acerca de la opresión que sufren las personas GLBT de color y las personas de doble espíritu en Canadá

Es evidente, por tanto, que las personas GLBT de color y las personas de doble espíritu en Canadá experimentan una opresión compleja relativa a ambos su orientación sexual y su raza y grupo étnico. Esta opresión se manifiesta como discriminación directa y como opresión más sistemática y sutil. En esta sección, la amplitud y complejidad de la opresión sufrida por las personas GLBT de color y las de doble espíritu son presentadas con sus propias palabras.

Con sus propias palabras...

No existe un lugar seguro.51

La opresión más dolorosa que he experimentado fue originada por organizaciones feministas y de derechos humanos, en parte porque puede ser extrema y en parte porque es un lugar donde (inocentemente) no se espera encontrar estos tipos de actitudes mentales.52

Me llamaban paquistaní despectivamente en la escuela y maricón en el bachillerato, me dieron una paliza por llevar puesto un triángulo rosa en la chaqueta. Soy interrogado, inspeccionado y escoltado en aeropuertos, inclusive en aeropuertos canadienses, debido a que mi nombre es árabe y mi piel oscura. Se me deniegan los beneficios especiales de cónyuge ofrecidos por corporaciones...53

La gente de color en Canadá tiene que decidir a menudo si participan en su comunidad étnica/racial o en la comunidad blanca homosexual. Es una decisión dolorosa.54

Existen muy pocos fondos para apoyar los servicios y organizaciones destinados a ofrecer apoyo y servir las necesidades particulares de las personas GLBT de color y las de doble espíritu. El Los fondos que existen, son muy bajos. Como resultado, estos servicios y organizaciones deben intentar sobrevivir basándose en el apoyo voluntario, lo que es difícil a largo plazo. Este vacío necesita ser ocupado por personas que puedan trabajar a jornada completa.55

No hay acceso a los fondos para facilitar la autonomía de las personas de color. Crear organizaciones por sí mismos es por tanto difícil... Después de años de hablar de diversidad, la poca diversidad que hay, ha sido introducida en una cultura altamente consumista. El resultado es que tan sólo existe la fachada de la inclusividad.56

Recurrir a nuestra fuerza como personas GLBT de color y personas de doble espíritu

Con sus propias palabras...

Soy consciente de todas las facetas de mi identidad plena. Saco fuerzas de todos los aspectos de mi identidad.57

Creo que mi etnia ha tenido un impacto positivo en mi análisis de los asuntos gays y me ha proporcionado un mejor entendimiento de los tipos de discriminación que sufren las personas.58

A pesar de los muchos desafíos futuros y los desalentadores contratiempos, las personas GLBT de color y las de doble espíritu son conscientes con frecuencia de su fortaleza y superan sus desafíos.

Con sus propias palabras...

Normalmente, los jóvenes de doble espíritu que van a la ciudad son atosigados por los hombres blancos mayores, quienes no pueden conseguir a nadie más. Estoy de acuerdo en que los jóvenes de doble espíritu e incluso los mayores sufren de baja autoestima. Con frecuencia, conviven con ese problema adoptando algunas costumbres. Pero no quisiera decir que eso es todo lo que hay, porque pasan cosas muy positivas también. Hay muchas personas de doble espíritu que vuelven a trazar sus pasos, a despertar sus fuegos apagados por los abuelos de nuestros abuelos. Lo que llamamos personas de doble espíritu, ahora son llamados sólo oradores, maestros, artistas y abogados. Pero los únicos que parece que nos interesa ver son los que nos tropezamos en la calle.59

Un paso adelante: el desafío de la opresión de sufrida por las personas GLBT de color y las de doble espíritu

Con sus propias palabras...

En general, cada grupo se preocupa tan sólo de una forma de opresión y no le gusta que se le recuerden las otras formas de opresión, especialmente cuando se enfatiza que están contribuyendo a la opresión o fracasando en el enfrentamiento a otras formas de opresión.68

La respuesta más coherente sobre cualquier asunto fue si la opresión de las personas GLBT de color y de doble espíritu podría ser abordada sin un enfoque integral de todos los aspectos de su identidad y su opresión. A continuación tenemos algunas de sus respustas a la pregunta: ‘¿Crees que es posible abordar o desafiar una fuente de opresión y/o desventaja relativa que experimentas (es decir, opresión relativa a la raza sólo) sin considerar todos los aspectos de tu(s) identidad(es)? Por favor, explica por qué sí o no piensas que es posible.’

Con sus propias palabras...

No, porque no soy una persona de color o gay por separado, sino mucho más complejo. La opresión que experimento o he experimentado es de naturaleza similar. El racismo y la homofobia van del poder, el poder de influenciar la manera en que se ofrecen servicios, en que se accede a una casa, la educación, al empleo, la manera en que se ama una familia, entre otras cosas...el enlace entre los dos es fuerte.60

No. La mayoría buscan una razón por la que odiar. No importa a lo que se señale, si en definitiva queda alguna fuente de opresión.61

tenemos que abordar la opresión de manera general, todos debemos parar por completo de discriminarnosno hay tipos o niveles de opresión, todo es igual indiferentemente de cómo se mire.62

Viene en paquetesno es posible aislar un sentimiento extraído de la experiencia de una persona.63

Creo que es imposible y no creo que sea buenotodas las opresiones están enlazadas por la raíz y tienen que ser tratadas de la manera más integral posible, aunque no sé cómo se haría eso.64

No, porque todas son parte de nuestra personalidad. También es útil estudiar o explicar un tipo de opresión partiendo de otra, para comprenderla mejor.65

Quizás[pero] hasta que no se reduzca la opresión de minorías basada en la orientación sexual dentro de sus propias comunidades, la gran mayoría de la gente de la comunidad gay siempre será blanca. Sería por tanto mucho más eficaz un esfuerzo concertado para tratar las minorías LGBT que si abordamos el problema por secciones.66

He tenido muchas dificultades para separar los aspectos de mi identidad. Casi nunca me encuentro con casos de racismo claros u homofobia, heterosexismo o sexismo en la vida cotidiana. El trato discriminatorio es muy difícil de destilar.67

Desgraciadamente, la mayoría de las organizaciones dedicadas al cambio social no adoptan un enfoque integral ante la opresión.

Conclusión

Ni la compleja opresión que sufren las personas GLBT de color y las de doble espíritu ni sus efectos son hipotéticos o académicos. Son muy reales.

Observamos una mayor tendencia hacia pensamientos suicidas entre los hombres homosexuales de minorías raciales/étnicas que entre homosexuales blancos (en contraste con la tendencia en la población general). La cuestión de si algunos factores culturales en particular pueden contribuir a pensamientos suicidas entre latinos está fuera del alcance de nuestra investigación... En cambio, generalmente, ser una ‘minoría estigmatizada dentro de una minoría’ puede contribuir al suicidio: Miembros gays de minorías étnicas no son reconocidos frecuentemente por instituciones sociales principales y de minorías, quienes normalmente ofrecerían apoyo y protección psicológica ante la sintomatología de peligro.69

Para las personas de doble espíritu y, en particular los jóvenes de doble espíritu, cuya identidad puede haber sido asaltada repetidas veces por el racismo y la homofobia, el riesgo de suicidio es peligrosamente alto.70

Próximos al suicidio, está claro que muchas personas GLBT de color y de doble espíritu no pueden evitar sucumbir a la baja autoestima y, consecuentemente, manifiestan un comportamiento autodestructivo.

Los resultados [de nuestra investigación de hombre de doble espíritu] demuestran que nuestros entrevistados se enfrentan a enormes presiones personales y sociológicas. Muchos han pasado por el desempleo y la pobreza, casas en malas condiciones y la falta de la misma, la homofobia, el racismo, el estigma del VIH/SIDA y el ostracismo por la comunidad aborigen; además de los efectos devastadores del VIH/SIDA en sus propias vidas o en las de personas cercanas a ellos.

Hace diez años, Rekhart et al (1991) vio que los índices de infección entre la población aborigen, originalmente más baja que la de la población general, habían aumentado por encima del índice de la población general. Nueve años más tarde, las estadísticas del Ministerio de Salud de Canadá mostraron que, a pesar de que las personas aborígenes representaban tan sólo el 2,4% de los casos de SIDA conocidos como étnicos, la proporción anual de casos de SIDA notificados y que son atribuidos a personas aborígenes había aumentado del 1% antes de 1990 al 15% en 1999 (Ministerio de Salud de Canadá, 2000). Los investigadores especulan que es posible que se subestimen los índices de infección debido a que no se notifican todos los casos y porque los datos étnico-culturales no son recolectados en todas las provincias, inclusive Ontario y Québec.71

Se deben hacer esfuerzos sustanciales para desafiar la opresión que sufren las personas GLBT de color y las personas de doble espíritu, como personas, no como una colección de asuntos separados. Esto, por supuesto, plantea la necesidad de que todos los aspectos de su identidad y todas las fuentes de opresión a las que se enfrentan sean considerados y desafiados. Mientras tanto, las personas GLBT de color y las personas de doble espíritu disfrutarán de tan sólo parte del acceso a la igualdad, habrán ganado simplemente el estatus de igualdad, pero no serán iguales.

Quizás e incluso más importante, hasta que las personas GLBT de color y las de doble espíritu no sean capaces de tan sólo hablar de sus vidas y experiencias, sin primeramente fragmentar su identidad, nunca podrán cantar como el poeta gay afro-estadounidense Marlon Riggs lo hizo, antes de morir de una enfermedad relacionada con el SIDA:

Enmudecido con la lengua trabada, agobiado por sombras y el silencio. Ahora hablo y mi carga es ligera elevada libre.72

Recomendación

EGALE Canadá está de acuerdo con la postura adoptada por el grupo sobre la Orientación Sexual, Discriminación Múltiple e Intolerancia Relacionada durante la segunda sesión del Comité Preparatorio de la Conferencia Mundial contra el Racismo, el cual dice que “la identidad humana no puede ser seccionada y las personas que experimentan discriminación basada en opresiones múltiples no están completamente protegidas contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y la intolerancia relacionada hasta que todos los aspectos de su persona estén explícitamente protegidos ante la discriminación.” Por las razones expresadas en el informe de investigación, EGALE Canadá apoya firmemente el reconocimiento explícito en la Declaración y Programa de Acción de la Conferencia Mundial contra el Racismo que las experiencias de racismo son exacerbadas por la discriminación sufrida por otras causas, inclusive la orientación sexual, y que estas experiencias tampoco pueden ser separadas de la discriminación.

Notas

1 Trevor Gray, coordinador de “Men2gether”, un programa en Toronto, Canadá, que ofrece principalmente educación, apoyo y servicios a hombres de raza negra que tienen relaciones sexuales con hombres. (Más adelante “Trevor Gray”)

2 Francisco Valdes, “Sex and Race in Queer Legal Culture: [Sexo y raza en la cultura legal homosexual:] Ruminations on Identities & Inter-Connectivities” [Reflexiones sobre identidades e interconectividades] (1995) 5 Cal. Rev. L. & Women’s Studies 25–71 at 35

3 Fiona Meyer-Cook, “The Two-Spirit Papers: The impact of heterosexism and homophobia on Inuit and First Nations People’s Lives” [Los documentos de doble espíritu: el impacto del heterosexualismo y la homofibia en las vidas de la población inuita y de las Primeras Naciones] (Montreal: McGill University, 1998).

4 Este incidente y la reacción del hombre de doble espíritu ante el mismo estaban relacionados conmigo en una conversación con Fiona Meyer-Cook.

5 “Crimes of Hate: Conspiracy of silence, torture and ill-treatment based on sexual identity”, [Crímenes de odio: la conspiración del silencio, tortura y malos tratos basados en la identidad sexual] Amnistía Internacional, 2001, el texto completo puede encontrarse en www.ai-lgbt.org/ai_report_torture.htm

6 Mohammed Khan, asiático del sur (paquistaní), homosexual y empleado de una organización de sede en Toronto, Canadá, que ofrece educación, apoyo y servicios a asiáticos del sur sobre el VIH/SIDA. (Más adelante “Mohammed Khan”)

7 Anthony Mohamed, asiático del sur (indo-caribeño), homosexual y miembro del Comité Asesor que supervisó la creación de este informe. (Más adelante “Anthony Mohamed”)

8 Véase Nitya Duclos, “Disappearing Women: Racial Minority Women in Human Rights Cases’ [Mujeres desaparecidas: mujeres de minorías raciales de casos de Derechos Humanos] (1993) 6 Canadian Journal of Women and the Law 25 [Diario canadiense de mujeres y leyes].

9 Gilbert Deschamps, We Are Part of a Tradition: A Guide on Two-Spirited People for First Nations Communities [Somos parte de la tradición: una guía sobre las personas de doble espíritu para las comunidades de las Primeras Naciones] (Toronto: Personas de Doble Espíritu de las Primeras Naciones, 1998) at 1, 10 &11. (Más adelante “Somos parte de una tradición”)

10 Cita de la obra de Kimberley Crenshaw, “Demarginalizing the Inter-section of Race and Sex: A Black Feminist Critique of Antidiscrimination Doctrine, Feminist Theory and Antiracist Politics” [Desmarginar la intersección de la raza y el sexo: crítica de una feminista de raza negra sobre la doctrina de antidiscriminación, la teoría feminista y la política antirracista](1989) 89 University of Chicago Legal Forum 139 at 153.

11 Norman Liu se identifica como gay, multirracial (euroasiático-francés/chino) y vive en Montreal, Canadá. (Más adelante “Norman Liu”)

12 Ros Salvador se identifica en la actualidad como bi-racial, lesbiana andrógena, y vive en Canadá. (Más adelante, “Ros Salvador”)

13 Darren Leonard Hutchinson, “Out Yet Unseen: A Racial Critique of Gay and Lesbian Legal Theory and Political Discourse” [Fuera pero no visto: crítica racial de la teoría legal y discurso político de gays y lesbianas] (1997) 27-2 Connecticut Law Review 561–645. (Más adelante, “Darren Hutchinson”)

14 Darren Hutchinson en 571.

15 John R. Keene, “Convergence of Hatreds” [Convergencia de odios] en The Blackstripe www.blackstripe.com/views/jkeene/luima.html

16 “We Are Part of a Tradition” [Somos parte de una tradición], informe para la Royal Commission on Aboriginal Peoples, presentado por Susan Beaver, directora ejecutiva , 2-Spirited People of the 1st Nations, el 25 de junio de 1992, en el Native Canadian Center de Toronto, en 13.

17 Richard S. Telfer, “Black Gay, Lesbian, and Bisexual Identities and the Activist Role of a Postmodern Sensibility in Dialogism” [Identidades negra, gay, lesbiana y bisexual y el papel activista de una sensibilidad posmoderna al dialogar] (London: www.sspp.net/archive/papers/3(2)telfer.htm (Más adelante, “Richard Telfer”)

18 Trevor Gray.

19 Claire F.L. Young, “Taxing Times for Lesbian and Gay Men: Equality at What Cost?” [La hora de los impuestos para lesbianas y gays: igualdad ¿a qué precio?] 17 Dalhousie Law Journal 534–559 at 535. Una joven pone en duda el deseo de redefinir ‘cónyuge’ en la Ley de Impuestos sobre la Renta para incluir las parejas del mismo sexo, en parte porque según ella ‘las parejas en que un cónyuge es económicamente dependiente del otro son las que más se beneficiarían al ser incluidos como cónyuges en la ley’. Si desea ver el debate sobre las maneras en que el sistema de maternidad otorga privilegios a las mujeres en relaciones independientes, vea: Nitya Iyer, “Some Mothers Are Better Than Others: A Re-examination of Maternity Benefits” [Algunas madres son mejores que otras: un re-análisis de los benficios de manternidad] en Susan B. Boyd, ed. Challenging the Public/Private Divide: Feminism, Law and Public Policy (Toronto, University of Toronto Press, 1997), 168–194.

20 Nitya Duclos, “Some Complicating Thoughts on Same-Sex Marriage” [Algunos pensamientos complicados sobre el matrimonio de personas del mismo sexo] (1991) 1 Law & Sexuality 31 at 58.

21 Ajay Bikram Thapa es homosexual y de Nepal. (Más adelante, “Ajay Thapa”)

22 Usha Bhatia es una mujer bisexual, multirracial (india/alemana) que vive en Ottawa, Canadá. (Más adelante, “Usha Bhatia”)

23 Norman Liu.

24 Es interesante que este hombre, cuyo nombre no se puede revelar por petición, no se indentificó como de doble espíritu porque dijo que en ese momento no sabía exactamente lo que significaba ese término.

25 Anguksuar, conocido como Richard LaFortune (yupik, esquimal) citado en “We Are Part of a Tradition” [Somos parte de una tradición], informe para la Royal Commission on Aboriginal Peoples, presentado por Susan Beaver, directora ejecutiva, 2-Spirited People of the 1st Nations, el 25 de junio de 1992, en el Native Canadian Center de Toronto, en 22.

26 Mohammed Khan.

27 Somos parte de una tradición.

28 Nombre sin revelar por petición. Esta persona es un hombre homosexual del sur asiático.

29 Anthony Mohamed.

30 Richard Telfer.

31 Cita obtenida de LaVerne Monette & Darcy Albert, Voices of Two-Spirited Men: A Survey of Aboriginal Two-Spirited Men Across Canada [Voces de hombres de doble espíritu: una encuesta a hombres aborígenes de doble espíritu de Canadá] (Toronto: 2-Spirited People of the 1st Nations, 2001) at 27. (Más adelante, “Voices of Two-Spirited Men”)

32 Anthony Mohamed.

33 Nombre sin revelar por petición. Esta persona es miembro de una de las Primeras Naciones (Mi’kmaq), vive en New Brunswick, Canadá.

34 Nombre sin revelar por petición. Esta persona es una mujer del sur asiático (india) que vive en Toronto, Canadá.

35 Nombre sin revelar por petición. Esta persona es una mujer del sur asiático (india) que vive en Toronto, Canadá.

36 Keith Boykin, One More River to Cross: Black and Gay in America (New York: Doubleday, 1998).

37 Christopher Boodram, hombre gay y multi-racial. (Más adelante, “Christopher Boodram”)

38 Anthony Mohamed.

39 Christopher Boodram.

40 Peter Flegel.

41 Dunstan Egbert es homosexual del sur asiático (Tamil) y vive en Toronto, Canadá. (Más adelante, “Dunstan Egbert”)

42 Nombre sin revelar por petición. Es un hombre gay del este asiático (japonés) que vive en British Columbia, Canadá

43 Voices of Two-Spirited Men.

44 Mohammed Khan.

45 Christopher Boodram.

46 Ros Salvador.

47 Norman Liu.

48 Norman Liu.

49 Nombre sin revelar por petición. Esta persona es una mujer del sur asiático (india) que vive en Toronto, Canadá.

50 Peter Flegel.

51 Ros Salvador.

52 Ros Salvador.

53 Anthony Mohamed.

54 Mohammed Khan.

55 Dunstan Egbert.

56 Christopher Smith.

57 Laura Burrows es una mujer bisexual de varias razas que vive en Ajax, Canadá.

58 Usha Bhatia.

59 Nazareth, persona mayor de doble espíritu que proviene del norte de Ontario, Canadá, y actualmente vive en Vancouver, Canadá.

60 Anthony Mohamed.

61 Ajay Thapa.

62 Nombre sin revelar por petición. Esta persona es miembro de las Primeras Naciones (Mi’kmap) y vive en New Brunswick, Canadá.

63 HGN es un hombre gay negro del Caribe.

64 Christopher Boodram.

65 Norman Liu.

66 Nombre sin revelar por petición. Esta persona es un hombre gay del sur asiático.

67 Usha Bhatia.

68 Ros Salvador.

69 Citado en Pierre J. Tremblay, “The Additional Problems of Gay, Lesbian, and Bisexual Youth of Colour” [Los problemas añadidos a la juventud de color gay, lesbiana y bisexual] en The Gay, Lesbian, and Bisexual Factor in the Youth Suicide Problem [El factor de ser gay, lesbiana y bisexual en el problema del suicidio juvenil] www.sws.soton.ac.uk/gay-youth-suicide/04-gay-youth-of-colour.htm

70 Voices of Two-Spirited Men.

71 Voices of Two-Spirited Men.

72 Marlon T. Riggs, “Tongues Untied” [Lenguas unidas] en Brother to Brother: New Writings by Black Gay Men [De hermano a hermano: nuevos escritos de hombres gays de raza negra] 200, 205 (Essex Hemphill, ed., 1991).

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